domingo, 18 de septiembre de 2016

Nunca más.




2014
Una bella foto imprudente, pero jamás contará la verdadera historia tras tus ojos. 


1997
Tú querías escribir poemas sin mi nombre. Bajo la risa. Las sombras. En los tiempos de escasez. Donde los vulgares crecían sus dominios. O donde se fueron los diez años de Anne Michaels escribiendo. Allí se fue el corazón del águila. Ese que tenías en el pecho cuando me buscabas. Un hombre solo. Desamor. Soledad. Relaciones futiles. Escribiendo poemas desconocidos y enamorándose para siempre solo de su hija. Ella, con su corazón de águila aún intacto -que más que tú sospecha inmortal-.

Tú, con tus "piezas en fuga", amigo de Cantona, el de patadas voladoras, de Alí, el profeta del puño, de Kerouac cuando acariciaba su cráneo sonriente. Tus horas comiéndose la vida y los platos sucios. El restaurante y la conversación ajena. Mil casas desgajadas en otros mil corazones que rozaste. Metros de piel bajo la tuya. Y aún sin mi nombre.

No, no fuiste una persona fácil. Aunque te bastara fabricar -desde el 97- el sueño de vivir en el extranjero. Un plan de pensiones y buen cambio de moneda. Tu literatura y algún curso de idiomas. Zen y una alfombra. Música infinita y la mejor partida de ajedrez. Que no acabe nunca el tiempo de aventura. De aprender y sorprenderse. No acumular. No depender. Escribiendo sobre hojas de plátano versos desnudos: "Todos estamos solos. Todos tenemos hambre. Estoy vaciando un lago con un vaso de agua". 

2012
Nunca más vivirás sin mi nombre. 




Cigarettes after sex - Affection
https://youtu.be/z_3Lix3N6os






martes, 6 de septiembre de 2016

Cansancio pródigo.






    Foto: Ariko Inaoka

Madre exige que tires la basura. Padre amonesta con el dedo acusador. Reprende tus pobres años malogrados. No eres lo que esperaban. Pocas veces se sienten orgullosos. Cuando apruebas una oposición, cum laude, medalla olímpica de K1...

Las olas revientan contra tu piel agrietada de tanto desencanto. Otra vez a votar. Para qué, se preguntan algunos. Para quién, los indecisos. Los vetos son necesarios como los votos y el pronunciarse. 

"Saber vivir es saber elegir. No hacerlo nos conduce a una larga extrañeza". Miguel Vigo dixit. 

El otro día cogiste una buena moña con tinto de verano, mientras los veleros de la ría balanceaban sus mástiles al compás de tus ojos tristes. No se puede estar triste tan temprano. Debería estar prohibido, como la pederastia o los pedos en comidas familiares a la sombra de los manzanos verdes. 

Sabíamos aquello del límite del pedo, del erupto y el escupitajo. Ella lanzó uno, delante de todos, en su bar de la ría, contra una maceta que se retorció asqueada. Hizo gárgaras antes con la saliva amontonada, miró con rabia al horizonte y lanzó el misil como si estuviera extirpando un tumor maligno. 

Hay mucho cansancio aquí. Incluso para rebelarse. 

Mientras, tú sigues escuchando el sermón de tu madre que solo aspira a ser madre del Presidente. Porque los hijos nos visten y son nuestros espejos, pensará. Porque es mi mejor yo y quiero extraerme tanta frustración. 

Quién les dijo a los padres que sus hijos redimirían sus pecados. Quien les engañó tanto. Algún buen Presidente, que también aprobó una oposición y vitoreó al campeón del K1. 

Y tienes que callar. Amablemente. Cortésmente. Elegantemente. 
Al mundo le parece mal la indignación. 
Y casi parece que les insulta la coherencia.

No eres lo que dicen. Pero mira lo que haces. Míralo bien. 
Nadie será peor juez que tu yo futuro. 


Fever Ray - Keep the streets empty for me



https://www.youtube.com/watch?v=CgZtrvoKZl0