jueves, 10 de marzo de 2016

Impares humanos. 2




Foto: Federico Erra

El mar frente a la ventana arroja las ganas de ahogarse bien lejos para los que tenemos algo que gritar. Y lo gritamos. 

No hay suficiente fervor por la justicia y, si lo hay, está adormecido. 

Fango en la mirada de los cobardes. 
Fango en su manos.
Fango en sus lenguas.

Se pintará de rojo hoy los labios, pero su boca apesta silencio cómplice.
Pondrá corbata roja, pero su pecho gotea hipocresía.
A nadie le importan los niños tras la alambrada y, si importan, cierran los ojos.
Veamos una peli. 
Quítame esta desazón.
Hazme el amor.
Pidamos una pizza.
Vamos de copas.
De tiendas.
De paseo.
Vaffanculo.

El pato D grita: hará un gran muro,
prohibirá la entrada al Corán.
Levanta su pequeña mano nazi. 
Su pelo rubio poligonero empaña noticieros.
Veo esvásticas multiplicarse. 

Oh, qué bien: alguien que nos dará un mundo feliz.

"La gente siempre obtiene lo que pide. El único problema es que antes de obtenerlo, nunca sabe lo que, de hecho, pidió”.*

¿Un mundo feliz?
¿Un mudo feliz?

El mar no me deja cerrar los ojos, pero nada tiene sentido.
Salvo tú.

Tengo más corazón para amarte. 
Todavía. 




Fever Ray - If I had a heart

https://www.youtube.com/watch?v=zlkNti8HvK4

* Aldous Huxley.