domingo, 8 de diciembre de 2013

Pronto llegará el invierno


No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo.”
Gengis Kan

(.../...)

-V-

invierno

la casa de Prudencia tenía una lámpara hecha con lágrimas de san lorenzo, las cortinas de verde terciopelo decolorado en los bordes, una mesa de cerezo para seis comensales con sus seis sillas torneadas y barrocas, una alfombra de mercadillo, que Madre decía árabe, deshilachada en una esquina y recosida por la abuela que jamás venía a quedarse en invierno -demasiado frío, demasiado frío no es bueno salvo para curar embutidos- el salón era odioso, mi dormitorio también, pero tenía esa ventana a la cama que el mundo veía como cama hacia la ventana cuando siempre fue al revés

aún estoy ahí, manteniendo el equilibrio y asomada sobre el acantilado que era el filo de la cama, como cuando tenía nueve años; en el borde del precipicio te intuyo mirarme, te veo sentado en tu despacho, a lo lejos, observando desde tu ventana cómo caen las rocas desprendidas bajo mis pies; y me siento caer, casi caigo, casi ya muero, estoy cayendo, casi, mientras tú, desde el dintel de tu aséptica ventana, lleno de cagadas de gaviotas, lloras para adentro como dicen que lloran las personas adultas, y sé que vendrás a ayudarme del mismo modo que sé que te quiero

(.../...)
 
Extracto Capítulo 56, Donde duermen los lobos.
 
Low Roar - Patience