jueves, 18 de octubre de 2012

vive conmigo


Nací hastiadX y alcohólicX, licenciadX sin trabajo, con los bares demasiado caros, la prohibición de botellón, sin diversión ni coffee-shop. Padres me dieron propina y en el supermercado compré más alcohol. Guardé el corazón en una botella, para cuando fuera el más triste, y recogerlo como quien abre de madrugada la nevera. Luego me dejé largas las penas por culpa de sueños rotos; alguien lo llamó apatía. No tenía la frente adecuada, el tamaño preciso para albergar cordura. Ya sabes: joven en paro y sin indulto, muerte lenta y bonito cadáver. Pero antes de morir, me arrancaría los dientes la perra vida; alguien culpó a la macroeconomía. Ni el corazón conservado en alcohol me salvó. “Despierta, generación recortada, y bebe lo mismo para la resaca”, susurró una botella a la mañana siguiente, y añadió: “Lame el suelo, aún queda algo entre los cristales rotos. Así podrás salvarte”.
 
Massive Attack - Live with me