martes, 8 de marzo de 2011

quedamos lunáticos aún...



vengo de pasear por los cráteres de una luna rabiosa, sí...
vengo de visitar a un hombre que besa con rabia
y se pierde oportunidades por tomar café

estuve mareando con él por Cullera,
vengo haciéndolo desde hace más de un año

es joven pero tiene el alma vieja y me gusta
sí, es un viejo conocido siendo un absoluto desconocido


el tiempo corre, corre...
se evapora como un maldito bastardo
que huye de la pensión sin pagar a la puta

trato de controlarlo sujeto a las manecillas de mi reloj de cuerda,
un reloj de diseño cuyo motor es mi propio pulso,
trasparente y con las tripas de su maquinaria totalmente visibles.

a veces me quedo suspendida mientras el segundero avanza
y pienso:

¿nos miente el segundero?
¿nos miente el minutero?
¿nos miente el mundo entero?

¿por qué voy de la luz a la rabia como dando saltos?

errática,
en un ordenado caos que me impongo para sobrevivir,
siempre con mi sonrisa incombustible
y la dentadura afilada de mis ojos


soy una lunática, está claro
casi tanto como tú


aún quedamos seres desplastificados,
de piel y venas,
estremecidos y estremecedores


te doy las gracias

Ciorán me dijo anoche:
"Mi misión es matar el tiempo, y la de éste matarme a su vez.
Se está bien entre asesinos".

matemos, luna rabiosa, el tiempo


antes de que él acabe con nosotros